Fabulas

 La zorra y la serpiente


Se encontraba una higuera a la orilla de un camino, y una zorra vio junto a ella una serpiente dormida.
Envidiando aquel cuerpo tan largo, y pensando en que podría igualarlo, se echó la zorra a tierra al lado de la serpiente e intentó estirarse cuanto pudo. Tanto esfuerzo hizo, hasta que al fin, por vanidosa, se reventó.


No imites a los más grandes, si aún no tienes las condiciones para hacerlo.




                            La zorra y el cuervo hambriento


Un flaco y  hambriento cuervo se posó en una higuera, y viendo que los higos aún estaban verdes, se quedó en el sitio a esperar a que maduraran.
Vio una zorra al hambriento cuervo eternizado en la higuera, y le preguntó qué hacía. Una vez que lo supo, le dijo:
-- Haces muy mal perdiendo el tiempo confiado a una lejana esperanza; la esperanza se llena de bellas ilusiones, mas no de comida.



Si tienes una necesidad inmediata, de nada te servirá pensar satisfacerla con cosas inalcanzables.






La zorra y la liebre


Dijo un día una liebre a una zorra:
-- ¿Podrías decirme si realmente es cierto que tienes muchas ganancias, y por qué te llaman la "ganadora" ?
-- Si quieres saberlo -- contestó la zorra --, te invito a cenar conmigo.
Aceptó la liebre y la siguió; pero al llegar a casa de doña zorra vio que no había más cena que la misma liebre. Entonces dijo la liebre:
-- ¡ Al fin comprendo para mi desgracia de donde viene tu nombre: no es de tus trabajos, sino de tus engaños !



Nunca le pidas lecciones a los tramposos, pues tú mismo serás el tema de la lección.





El león y el ratón



Dormía tranquilamente un león, cuando un ratón empezó a juguetear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón; y a punto de ser devorado, le pidió éste que le perdonara, prometiéndole pagarle cumplidamente llegado el momento oportuno. El león echó a reir y lo dejó marchar.
Pocos días después unos cazadores apresaron al rey de la selva y le ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Pasó por ahí el ratoncillo, quien al oir los lamentos del león, corrió al lugar y royó la cuerda, dejándolo libre.
-- Días atrás -- le dijo --, te burlaste de mí pensando que nada podría hacer por tí en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeños ratones somos agradecidos y cumplidos.




Nunca desprecies las promesas de los pequeños honestos. Cuando llegue el momento las cumplirán.






                                      El lobo y el pastor



Acompañaba un lobo a un rebaño de ovejas pero sin hacerles daño. Al principio el pastor lo observaba y tenía cuidado de él como un enemigo. Pero como el lobo le seguía y en ningún momento intentó robo alguno, llegó a pensar el pastor que más bien tenía un guardián de aliado.
Cierto día, teniendo el pastor necesidad de ir al pueblo, dejó sus ovejas confiadamente junto al lobo y se marchó.
El lobo, al ver llegado el momento oportuno, se lanzó sobre el rebaño y devoró casi todo.
Cuando regresó el pastor y vio todo lo sucedido  exclamó:
-- Bien merecido lo tengo; porque ¿De dónde saqué confiar las ovejas a un lobo?




Nunca dejes tus valores al alcance de los codiciosos, no importa su inocente apariencia.






Created with Artisteer

1 comentarios :

  1. Algunas veces, como suele pasar en la vida, el ser humano pasa por altibajos que no le permiten continuar con su vida diaria. Es por esto que siempre debemos recordar las palabras de aliento que se nos han dicho tantas veces...... exitos en lo que emprendiste,,. sigue adelante....Joseph.

    ResponderEliminar